miércoles, 21 de noviembre de 2012

Siempre estoy de lado de los renegados de Dios.


Scar. Ese era el nombre que le pusieron al tío malo del Rey León. Claro, era pérfido y tenía una cicatriz que le marcaba la cara. Mientras todos los niños lloraban la muerte de Mufasa, yo sentía un picorcillo en el coño y algo similar a las ganas de hacer pis con mis ocho años, en aquella suave butaca que acariciaba las ingles custodias de mi virginidad ridículamente física.
Pocos meses después, y en otras circunstancias que hoy no vienen a cuento, tuve mi primer orgasmo. Pero ya en ese momento me tocaba, arrancando placeres lineales de tinte infantil. Durante un tiempo indefinido tras ver la película, mis fantasías me ubicaban en un marco de naturaleza idílica y oscura. Yo estaba desnuda y mi coño hinchado, picante y previo a la orina, tal y como lo había sentido en el cine. El león sobre mí, y yo arañaba su marca, la abría y empujaba con el dedo dentro de la yaga, que sangraba, y él aullaba y me mordía, arrancándome la carne, magullándome hasta el hueso.
Ya más crecida, con las tetas y el culo gordo, vinieron ellos. Scarface y su puto poder, que tenía un precio mucho más bajo que mi lubricidad por su cara maltratada. Especialista Mike, su coche a prueba de muerte y su fetichismo de pies. Y unos cuantos amantes de carne y hueso, con el hueso oculto y la carne recosida a mi vista enferma. Contaba cada punto de costura, e imaginaba mientras me los follaba como una zorra común cómo sería su carne abierta, entrada a un mundo tangible de gelatina, nervios y sangre. Su belleza interior. Su real atractivo. Mientras me los follaba como una perra al uso, ellos ignoraban que lo que yo deseaba mientras lamía como una gatita emputecida de lo más cotidiano sus pezoncillos abruptos era en realidad arrancárselos a mordiscos, llenarme la boca de piel y hierro para después enfundarme unas medias blancas de liga y jugar a las enfermeras cachondas, pero con hilo y aguja.
Después están las obras de la cirugía. Follarse a una puta de pecho de plástico y reírse del escarnio de unas tetas estigmatizadas como una vaca que quiso salirse del cerco y sufrió el desgarro de una valla erizada. O esa belleza minimalista de las tetas operadas de alta alcurnia con sus costuritas pezoneras tan delicadas.
Y las pollas. Esas pollas enfermas de fimosis condenadas a sufrir el aburrimiento del modelo perpetuo sin capota. Con sus líneas pequeñas, limpias, blanquecinas. Como las tendría una Polla Santa.
Pese a todo, ninguna cicatriz de quirófano puede equipararse al encanto de una cesárea. El alien reventado por la tripa, como revientan los aliens. Desgarrando la carne, explotando entre líquido amniótico viscoso. Obligado el bebé a renunciar al sueño de ver la luz a través del conducto más perfecto de cualquiera que exista, un coño dilatado, sangrante y dolorido. Renunciando la madre al placer de expulsar una vida a través de la vía más placentera que tiene en su cuerpo, plasmando en la piel de su hijo el olor de la sangre y la vagina, llenando de Pecado el alma inocente del niño que de morir en el parto no conocerá Cielo y sufrirá Purgatorio porque un Páter no ha podido tirar su agua bendita en su calva y su aliento etílico en su cara. Esa cicatriz es la huella misma del fracaso femenino y la negación de la naturaleza. Por eso es terriblemente bella, porque en ella están escritas demasiadas frustraciones que hubieran acabado, en otra época, con al menos una muerte segura. Y puede que dos. Y yo siempre estoy del lado de los renegados de Dios. Y lamería cesáreas hasta que mi lengua necesitara también de un remendado.

Soez


Ciertamente.
Es todo eso.
La boca que habla de sexo no se equilibra sobre delicadas metáforas que comparan coños con flores y pollas con breas, y llaman amor a lo que es pasión y eternidad a lo efímero. A lo que muere con el cese de los espasmos vaginales y la última gota de semen por derramar.
Pero es bello para la literatura. La literatura es bella cuando es fina. Aunque haya mucho que lijar para que una polla venosa que palpita y resbala quepa en la raja demasiado estrecha de la literatura erótica cool, que encierra los deseos entre varillas de acero de eufemismos tan ridículos como las vidas sexuales de sus frustrados (y frustrantes) autores.
El sexo es también arte, y los ruegos en urgencia sexual que escupen las bocas de los amantes son soeces. Y deben serlo. Es la literatura del cuerpo.
El poema nace cuando se me desbordan las bragas, y el hilo de los versos va bajando al ritmo que marca el deslizar de mi flujo a lo largo del muslo. La rima de la zorra la cierra un “dame con la porra”. Y si el poema se alarga, el lector se aletarga. Su respiración, como la mía, al principio profunda y, a medida que la cosa avanza, con urgencia hasta el techo el gemido se avalanza. Se abren los ojos, los ojetes, en cada entrada una polla barema si su ancla penetrará en la tierra. Ya en la trama, las princesas despeinadas ensalivan culos que oscurecen con el rimel corrido de sus pestañas sudadas. Y al final del poema, que en el lector es la lágrima, el artista recibe una lluvia caliente en la cara.
Adoro mirar como pronuncias el PU TA. No quiero perderme como se te llena la boca cuando me suplicas –dame más, PU TA-, la forma en que se te hincha la polla cuando saboreas el nombre de PU TA que quieres ponerme. Umm… y qué placeres hay en los estigmas.
Me gusta tragar polla con ansia de furcia (yo no acaricio con mis suaves labios un tótem de fuego) y que resbale mi exceso de baba hacia unos huevos y un culo que no pienso perderme porque deje de ser romántico profanar el territorio homófobo de cualquier ejemplar macho gilipollas al uso.
Y qué si no se puede. Y qué si no hay literatura que quiera recoger la realidad de una mente enferma en su mundo febril.
Soy grosera, salvaje, perversa, animal, hereje, fatídica, extensa. Y cuando follo, que es lo que hago con mi sexo siempre que no estoy haciendo el amor, soy artista. Porque puede que yo no haga literatura con letra.
Pero hago arte con lo que les robo de lefa.
La vida jamás ha tenido menos sentido. La vida jamás ha sido tan poco sentida. La vida jamás ha sido tan poco vivida. Jamás tan plástica, triste, desapasionada, y desnaturalizada, y al mismo tiempo tan entretenida. ENTRETENERSE ESPERANDO A LA MUERTE ES LO QUE HOY SE CONSIDERA VIVIR. Todo gira alrededor de una palabra: ¿más? Queremos más tiempo… que desperdiciar. Queremos más cosas… con las que enterrarnos. Nacemos para morir y el camino está fríamente trazado en el inconsciente colectivo.

W. Withman

Me desvío de lo céntrico a lo excéntrico, y viceversa. Transito territorios... tan transgredibles!! Desvarío, disiento y me revuelvo. "¿Que me contradigo a mí misma?, pues sí, me contradigo. Soy inmensa, contengo multitudes.



Gabriel Celaya

Educar es lo mismo que poner motor a una barca…
hay que medir, pesar, equilibrar…
... … y poner todo en marcha.
Para eso,
uno tiene que llevar en el alma
un poco de marino…
un poco de pirata…
un poco de poeta…
y un kilo y medio de paciencia
concentrada.
Pero es consolador soñar
mientras uno trabaja,
que ese barco, ese niño
irá muy lejos por el agua.
Soñar que ese navío
llevará nuestra carga de palabras
hacia puertos distantes,
hacia islas lejanas.
Soñar que cuando un día
esté durmiendo nuestra propia barca,
en barcos nuevos seguirá
nuestra bandera
enarbolada.
"Has leído cosas sobre las persecuciones religiosas en el pasado. En la Edad Media había la Inquisición. No funcionó. Pretendían erradicar la herejía y terminaron por perpetuarla. En las persecuciones antiguas por cada hereje quemado han surgido otros miles de ellos. ¿Por qué? Porque se mataba a los enemigos abiertamente y mientras aún no se habían arrepentido. Se moría por no abandonar las creencias heréticas. Naturalmente, así toda la gloria pertenecía a la víctima y la vergüenza al inquisidor que la quemaba. Más tarde, en el siglo xx, han existido los totalitarios, como los llamaban: los nazis alemanes y los comunistas rusos. Los rusos persiguieron a los herejes con mucha más crueldad que ninguna otra inquisición. Y se imaginaron que habían aprendido de los errores del pasado. Por lo menos sabían que no se deben hacer mártires. Antes de llevar a sus víctimas a un juicio público, se dedicaban a destruirles la dignidad. Los deshacían moralmente y físicamente por medio de la tortura y el aislamiento hasta convertirlos en seres despreciables, verdaderos peleles capaces de confesarlo todo, que se insultaban a sí mismos acusándose unos a otros y pedían sollozando un poco de misericordia. Sin embargo, después de unos cuantos años, ha vuelto a ocurrir lo mismo. Los muertos se han convertido en mártires y se ha olvidado su degradación. ¿Por qué había vuelto a suceder esto? En primer lugar, porque las confesiones que habían hecho eran forzadas y falsas. Nosotros no cometemos esta clase de errores. Todas las confesiones que salen de aquí son verdaderas. Nosotros hacemos que sean verdaderas. Y, sobre todo, no permitimos que los muertos se levanten contra nosotros. Por tanto, debes perder toda esperanza de que la posteridad te reivindique, Winston. La posteridad no sabrá nada de ti. Desaparecerás por completo de la corriente histórica. Te disolveremos en la estratosfera, por decirlo así. De ti no quedará nada: ni un nombre en un papel, ni tu recuerdo en un ser vivo. Quedarás aniquilado tanto en el pretérito como en el futuro. No habrás existido."

.
El secreto es no buscar el sentido a nada,
pues nada lo tiene hasta que inventamos
poniendo nombres e idealizando
nada es, pero todo es por si mismo.
Somos el juego de un esquizofrénico con las reglas de un psicótico
la mecha que corre hacia el fin de los tiempos,
los tiempos que pasarán.
Polvo de estrellas jugando consigo mismo
Materia enjaulada fruto del experimento de un ente perturbado
que sin ningún tipo de complejidad se entiende, por sí mismo.
Pues todo es ilusión, invento y conjunto
Conjunto de una mente colectiva llamada procesos biológicos
Sucesos que se enlazan teóricamente cuerdos
nada casual ocurre, todo es por si mismo.
Insistimos en buscar, pero está justo delante
pacientemente nos dice 'Eh idiota, mírame, estoy aqui'
lo ignoramos porque de nosotros solo queda carroña
lo que un día fue ya no será
y por eso ha de pasar, por eso el experimento toca su final
Y así, sin morir, sin perecer, sin extinguirnos
dejaremos de ser, de ser por sí mismo.



Buddha

El palacio en sombra
Enseña brumoso sus oros bruñidos
La cálida noche derrite sus tules
Entre las estrellas rojizas y azules.
Lloran los chacales en junglas perdidos.
En el estanque lotos sangrientos
Lirios de agua, palmas, umbrías
En los jardines altas palmeras
Se inclinan lánguidas y severas
Acompasando sus melodías
Dulces magnolias majestuosas
Dan su fragancia sobre las cosas.
Noche de luna. Raro consuelo.
Arturo llora su luz de cielo
Flores, divinas... Piedras, preciosas.
(una cuartilla falta aquí)
Abriole la puerta de calma infinita
después esfumose. Siddhartha medita.
Una voz celeste suave musita
"Tú eres Tathagatha, puro, sin igual".
En fondos dorados entre rosas blancas
Lució sus encantos la diosa Verdad
El iluminado quedose hierático
Aspirando triste un perfume enigmático
Que manaba lento de la eternidad.
El cuerpo sin alma subió al aposento
Yashodara y el niño dormían
Siddhartha sintió un agobio violento
Corazones en sombras yacían...
Grave palpitaba el firmamento.
Se arrancó la flecha que le lanzó Mara
Traspasando salió de la estancia
Dulce el corazón se durmió en la fragancia
Que la luz del cielo le dejara.
Y marchó con la Bienaventuranza
Siddhartha solloza. El palacio lejano
Enseña entre ramas sus oros bruñidos
La cálida noche derrite sus tules
Entre las estrellas rojizas y azules.
Lloran los chacales en junglas perdidos.
facsímil del manuscrito original



Tiburón blanco 

El tiburón blanco permanece inmóvil en alguna profundidad.
Sólido como un barco de guerra hundido, ni siquiera pestañea.
Sus ojos son la continuación del océano.
Permanece así el tiempo que haga falta.
Cuando adopta la forma de cuarto creciente, es conocido como luna de mar.
La sinfonía de sus dientes afilados es la arquitectura más asesina.
Cuando una víctima aparece en su radar se desliza con el silencio de una bala de plata.
Alguna vez perdona una vida, para no quedarse otro siglo esperando solo.
Táctico y frío como el ajedrez en Ucrania.



Yo contra el mundo

Algunos sueños solo
tienen sentido en un momento dado,
después se van despacio mientras duermo.
Tal vez un Jaguar blanco conducido
bajo planetas de morfina,
o el brillo dactilar de manos sin
un pasado de cuerpos.
Después seguir viviendo, sin pensar
que pudo haber será, bajo el secreto
de mi cartografía,
con huesos fracturados en la mente,
y las espinas negras del pescado,
llovidas al azar contra
los motores del alma.
Me gusta ir por el mundo
cuando el sol está sucio pero yo
consigo regresar a casa intacto.
- Jesús Calonge



C.L. 

Y Dios dice:
—No, eso no es cierto.
Sí, vale. Lo que quiera. A Dios no se le puede enseñar nada.
Dios me pregunta si recuerdo algo.
Lo recuerdo todo.
La bala que salió de la pistola de Tyler me rajó la otra mejilla dejándome una sonrisa desigual de oreja a oreja. Sí, como una calabaza de Halloween enfadada. Un demonio japonés. El dragón de la avaricia.
Marla está aún en la Tierra y me escribe. Algún día, dice ella, me llevarán de vuelta.
Ysi hubiera teléfono en el cielo, llamaría a Marla
desde el cielo y en cuanto dijera «¿Diga?», no colgaría.
Le diría: «Hola. ¿Cómo te va? Cuéntamelo todo en detalle».
Pero no quiero volver. Todavía no. Porque.
Porque de vez en cuando alguien me trae la bandeja con el almuerzo y las medicinas, y lleva un ojo morado o la frente hinchada con puntos de sutura, y dice:
—Lo echamos de menos, señor Durden.
O pasa alguien con la nariz rota limpiando con una fregona y susurra:
—Todo marcha según el plan.
Susurra:
—Vamos a acabar con la civilización para hacer del mundo algo mejor.
Susurra:
—Estamos impacientes por su vuelta.
Por supuesto, cuando apreté el gatillo, me morí. Mentiroso.
Y Tyler murió.
Con los helicópteros de la policía haciendo un ruido atronador al acercarse, y Marla y toda la gente del grupo de apoyo que no podían salvarse a sí mismos, con todos ellos tratando de salvarme, tuve que apretar el gatillo.
Era mejor que la vida real.
Y tu instante perfecto no durará para siempre.
Todo en el cielo es blanco sobre blanco.
Farsante.
Todo en el cielo es silencioso, como unos zapatos con suela de goma.
En el cielo puedo dormir.
La gente me escribe al cielo y me dice que se acuerdan de mí. Que soy su héroe. Que me repondré.
Los ángeles son como los del Antiguo Testamento, con legiones y lugartenientes y con un anfitrión celestial que trabaja por turnos, por días. El camposanto. Te traen la comida en una bandeja y una taza de papel con medicinas. El muestrario de El valle de las muñecas.
He visto a Dios detrás de un largo despacho de nogal con sus títulos colgados en la pared detrás de él. Dios me pregunta:
—¿Porqué?
—¿Por qué hice tanto daño?
¿No me di cuenta de que todos y cada uno de nosotros somos sagrados, copos de nieve individuales de una singularidad especial y única?
¿Acaso no veo que todos somos manifestaciones del amor?
Veo a Dios tras su despacho, tomando notas en un bloc, pero Dios se ha equivocado de parte a parte.
No somos especiales.
Tampoco somos escoria o basura.
Simplemente, somos.
Somos y ya está, y lo que pasa, simplemente pasa.

Lao Tse 

El Maestro hace su tarea
y después se detiene.
Comprende que siempre el universo
escapa a todo control
y que intentar dominar los eventos
es ir a contracorriente del Tao.
Puesto que cree en sí mismo,
no intenta convencer a nadie.
Puesto que está contento consigo,
no necesita la aprobación de otros.
Puesto que se acepta a sí mismo,
el mundo entero lo acepta.



Nacido 

Demonio, cambia de sitio:
Dado que yo soy Dios, vamos a cambiar al Demonio de sitio:
Demonio, ¿qué haces ahí enfrente, lanzándome dardos y diciendo que Tú eres Yo?
¿Tanto me temes, rival hermano? ¿Tanto me temes, rival divino?
Soy el único Dios que conozco. Eres el único Demonio que conozco.
¿Tanto tememos que se acabe la leche del mundo, que la mordemos?
Demonio, eres Tú, Demonio, soy Yo.
¿Qué nos ha separado?
¿Para qué quieres tu mal? ¿Para qué quieres mi bien?
¿Tanto me odias para sólo dejarme el bien?
¿Por qué no quieres que cambie, Demonio? ¿Por qué me niegas todo tu mal?
¿Por qué sólo tú puedes ser el autor? ¿Por qué no me dejas hacer la sangre?
¿Por qué no podemos ser ambos la liebre que se quebranta y se despelleja caliente?
¿Por qué, Demonio, me dejas frío e inerme?
¿Por qué me obligas a ser esto?
¿por qué me dejas sin mundo?
¿Por qué me obligas a ser Tú el único culpable?
Sólo Tú eres la sangre y la desnudez, sólo Tú eres la inconveniencia, ¿por qué?
¿Por qué me obligas a quedarme aquí?
¿Por qué Tú rompes el discurso y yo soy el frío del material plástico?
¿Por qué Tú deseas quebranto y Yo no deseo?
Soy el No Nacido, soy Dios.
Tú eres el caído.
Si pudiera nacer, te envidiaría, Demonio mío.
… … …
Dios: déjame en paz de una puta vez: no volveré.
No me atraigas con tu señuelo sin sed.
Déjame mi muerte cretina y deforme.
Déjame ser mi objeto de devastación, déjame lo nacido, que es asunto mío.
Déjame pudrirme como un feto en el basurero.
No me apartes de mi lealtad por las cosas de la herida.
No me saques de mi choza condenada por las luces de un quirófano.
No me distraigas cuando me mato.
Métete en el culo tu jabón de los errores y que te llegue la espuma al cuello.
No me aburras con tu sin sangre de bosques emplumados.
Déjame en la cascada donde las princesas vomitan en secreto.
Y, sobre todo, déjame seguir jodiendo todo lo que quiera ser sin ser.
De no haber nacido como he nacido, te molería a palos en el vientre materno.
Sólo una llaga y un cordón nos separan, Inhumano.
Perdóname, Dios, si no te acepto.
No podemos estar juntos en la liebre que se quebranta y se despelleja caliente.
Sólo por joder, prefiero beber alcohol y comer MacNuggets.
Ya te pillaré:
como salgas de la grieta te arponeo.
Quédate siendo Dios donde te adoren,
que yo seguiré saltando al vacío de lo nacido.


fragmento de Voluspa

Oid! pido a todas las estirpes divinas,
grandes y pequeños hijos de Heimdall;
me pides, oh Valfödr, que te refiera
las más viejas historias que puedo recordar.
Recuerdo a los trolls, los primeros nacidos,
que en un tiempo lejano me dieron la vida;
nueve mundos recuerdo y nueve ramas,
y el gran árbol del mundo aún bajo tierra.
Fue en los tiempos primeros cuando Ymir vivió;
no había arena ni mar, ni las frías olas,
tierra no había, ni el alto cielo,
sólo el vacío abismo, tampoco había hierba.
Mas los hijos de Bur formaron la tierra,
aquellos que crearon el famoso Midgard;
brilló el sol desde el sur sobre el palacio,
y surgió en la tierra la verde hierba...



ADVERTENCIA

Lo que traigo a estas letras son mutilaciones.
Antes fueron heridas que sangraban y latían,
nervio abierto y músculo ciego;
((sentí vergüenza y asco mucho tiempo))
ahora se cerraron y duelen más todavía,
porque dejan ver la pérdida con aguda claridad.
Mutilaciones que traigo:
un muñón con boca y dientes que
a veces me habla para decirme “te falto”.
Aprender a vivir sin medio cuerpo.
Sólo ahora en el espejo vuelvo a ver belleza.
Aunque no es la mía.
Es otra la que mira desde el azogue.
Desde ese lugar donde se clava una mirada irreconocible,
como un país nuevo,
como la pesadilla de otra.
Aprender a querer a quien ahora me habita,
a habitar un cuerpo ajeno.
Desde la exhibición obscena de mi derrota
mejor que desde las cobardes corazas.
Aún no sé si me gusta en lo que me he convertido.
Igualmente siempre fui muy monstruosa.
Tardé 20 años en acomodarme;
ahora empiezo desde cero, con la cruz de la memoria.
((siento el orgullo de los héroes que tornan,
mutilados, de una batalla perdida,
sabiendo que la guerra continua y que se lucha
hasta perderlo o ganarlo todo))



Contra la seducción

No os dejéis seducir:
no hay retorno alguno.
El día está a las puertas,
hay ya viento nocturno:
no vendrá otro mañana.
No os dejéis engañar
con que la vida es poco.
Bebedla a grandes tragos
porque no os bastará
cuando hayáis de perderla.
No os dejéis consolar.
Vuestro tiempo no es mucho.
El lodo, a los podridos.
La vida es lo más grande:
perderla es perder todo.



Árbol de Diana. 

1
He dado el salto de mí al alba.
He dejado mi cuerpo junto a la luz
y he cantado la tristeza de lo que nace.
2
Estas son las versiones que nos propone:
un agujero, una pared que tiembla...
3
sólo la sed
el silencio
ningún encuentro
cuídate de mí amor mío
cuídate de la silenciosa en el desierto
de la viajera con el vaso vacío
y de la sombra de su sombra
4
Ahora bien:
Quién dejará de hundir su mano en busca
del tributo para la pequeña olvidada. El frío
pagará. Pagará el viento. La lluvia pagará.
Pagará el trueno.
5
por un minuto de vida breve
única de ojos abiertos
por un minuto de ver
en el cerebro flores pequeñas
danzando como palabras en la boca de un mudo
6
ella se desnuda en el paraíso
de su memoria
ella desconoce el feroz destino
de sus visiones
ella tiene miedo de no saber nombrar
lo que no existe
7
Salta con la camisa en llamas
de estrella a estrella,
de sombra en sombra.
Muere de muerte lejana
la que ama al viento.
8
Memoria iluminada, galería donde vaga
la sombra de lo que espero. No es verdad
que vendrá. No es verdad que no vendrá.
9
Estos huesos brillando en la noche,
estas palabras como piedras preciosas
en la garganta viva de un pájaro petrificado,
este verde muy amado,
este lila caliente,
este corazón sólo misterioso.
10
un viento débil
lleno de rostros doblados
que recorto en forma de objetos que amar
11
ahora
en esta hora inocente
yo y la que fui nos sentamos
en el umbral de mi mirada
12
no más las dulces metamorfosis de una niñ3; de seda
sonámbula ahora en la cornisa de niebla
su despertar de mano respirando
de flor que se abre al viento
13
explicar con palabras de este mundo
que partió de mí un barco llevándome
14
El poema que no digo,
el que no merezco.
Miedo de ser dos
camino del espejo:
alguien en mí dormido
me come y me bebe.
15
Extraño desacostumbrarme
de la hora en que nací.
Extraño no ejercer más
oficio de recién llegada.
16
has construido tu casa
has emplumado tus pájaros
has golpeado al viento
con tus propios huesos
has terminado sola
lo que nadie comenzó
17
Días en que una palabra lejana se apodera de mí. Voy por esos días
sonámbula y transparente. La hermosa autómata se canta, se encanta,
se cuenta casos y cosas: nido de hilos rígidos donde me danzo y me
lloro en mis numerosos funerales. (Ella es su espejo incendiado, su
espera en hogueras frías, su elemento místico, su fornicación de nom-
bres creciendo solos en la noche pálida.)
20
dice que no sabe del miedo de la muerte del amor
dice que tiene miedo de la muerte del amor
dice que el amor es muerte es miedo
dice que la muerte es miedo es amor
dice que no sabe
21
he nacido tanto
y doblemente sufrido
en la memoria de aquí y de allá
22
en la noche
un espejo para la pequeña muerta
un espejo de cenizas
23
una mirada desde la alcantarilla
puede ser una visión del mundo
la rebelión consiste en mirar una rosa
hasta pulverizarse los ojos
32
Zona de plagas donde la dormida come lentamente
su corazón de medianoche.
33
alguna vez
alguna vez tal vez
me iré sin quedarme
me iré como quien se va
34
la pequeña viajera
moría explicando su muerte
sabios animales nostálgicos
visitaban su cuerpo caliente
35
Vida, mi vida, déjate caer, déjate doler, mi vida, déjate enlazar de fuego,
de silencio ingenuo, de piedras verdes en la casa de la noche,
déjate caer y doler, mi vida.
37
más allá de cualquier zona prohibida
hay un espejo para nuestra triste transparencia
38
Este canto arrepentido, vigía detrás de mis poemas'
este canto me desmiente, me amordaza.



Amantes

una flor
no lejos de la noche
mi cuerpo mudo
se abre
a la delicada urgencia del rocío


.
porque al final somos muy normales, tanto que nos divertimos yendo al parque a leer, y después pasando la tarde en un bar, riendo de cualquier cosa (carajillo), hablando de feminismos y polvos (cerveza), haciendo juegos de palabras (mojito), burlándonos de los (absolutamente estúpidos) católicos que pasan (cerveza), haciendo cadáveres (mojito), poniendo a prueba nuestra empatía dadaísta (caña final):
En las lejanas tierras de Lepanto una muchacha se toca con mucho énfasis su cosita, cualquier pequeño delirio habitable que crece con palabras gruesas y estancadas. Baile sexy y estrafalario, los pésimos movimientos que hace la máquina se quedan, permanecen en huecos húmedos que sudan un ver-ano de sopor calmado, las muletas son epitafios, cuchillos filosos, traumas para domar el ímpetu del cachondo solar. Y así el astrolabio indica un destino plagado de estrellas que aún no tienen nombre, y la sopa cósmica, y el ano estupefacto. Si supiérais que en tres días se acaba el sol, la chicharrera licuante, la sombra de tu puño penetrando oscuridad desvergonzada, alta.
Pamplinas. La luz se apaga y cinco hordas de débiles mentales salen a follar al centro del escenario. Una audiencia de mancos aplauden restregando su polla contra la oreja de la fila del frente.
Joder, dice la muchacha, si lo hubiese sabido antes: el teatro europeo sigue caracterizándose por su mala calidad


.
Fui a los bosques porque quería vivir a conciencia
Quería vivir a fondo
y extraer todo el meollo a la vida
Dejar de lado todo
lo que no fuera la vida
para no descubrir,
en el momento de la muerte,
que no había vivido.



Alfred Lord Tennyson

Venid amigos
No es tarde
para buscar un mundo muevo,
pues sueño con navegar
más allá del crepúsculo
y, aunque ya no tengamos
la fuerza que antaño
movió cielos y tierra,
somos lo que somos:
un mismo temple
de corazones eróticos
debilitados por el tiempo, pero
voluntariosos para luchar,
buscar y encontrar
y no rendirse.



Corazón Coraza

Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza
porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro
porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.



.
Noche en sombra
arraiga
su sangre la pupíla
al cerrar
dice
para los hombres que
se alza un ladrido
por ella ser
por ella ser
por ella ser
ese eco
voz repta al húmedo
en la vena
sube el ocaso un dolor
de dolor
qué miedo el árbol
tres veces él
el viento hubo
el muslo la flor un niño
reúne enciende
tu nombre el pliegue al labio
algo detrás
otras transparencias en clima
envuelve la hoje en ti
oscuro en ti
y carcome
esa altura estuvo
en ceniza al lobo
el cerco amo
de lluvia amo
qué ora
trajo el grajo
la guinda al corazón
como la rosa para morir
hasta el hueso
y asciende
noche en nombra
y llego
mas tú
saluna creciente
sobre la llaga en duelo
te milagro
te lamo
si su velo
en flor de invierno
la rozadura en
por debajo del cielo
y hasta la frente en sí
susurro
y tú sorbes
y qué caída
a la médula te imploro
un rastro:
esa cruz
esa cruz
esa cruz
sobre hierba calcinada
a su ceniza me incorporo
y una niebla
entre los dientes:
en deuda aliento.



Pienso que me voy a tatuar el cuerpo entero para que cuando muera mis cenizas huelan a la tinta de mis libros preferidos. No carne. No pelo. Sólo tinta. Tinta suave de imprenta antigua y agujas. Eso pienso.


martes, 20 de noviembre de 2012

..

Mi padre es una prisión, mi madre un sistema, soy lo que ustedes me hicieron. Los miro y me digo: ustedes quieren matarme y yo ya estoy muerta. Toda mi vida estuve muerta.

Rubén Suárez


Espejismo
(El arte del cunnilingus)
Corona la albura mirto voluptuoso
y al paso húmedo que desnuda el camino
se respira el sabor del fruto jugoso.
Palpita ofrecido el monte Venusino
Al gozo venal de la Náyade oriunda,
que osada, profana el misterio abisal
con palabra erecta y se insinúa profunda
constelando la sonrisa vertical.
Como unos labios en silenciosa armónica
cuyo rumor impregna el oasis sagrado:
dulce paréntesis de humedad platónica
donde el delirio pernocta bautizado
Y serpea corpóreo el universal espasmo ,
sin más cobijo que la injuria incisiva
ni más elixir que el bostezo del orgasmo
descubre en la orilla de espuma lasciva.
Se funden en delicada antología
mordiscos y caricias como hambre y sed,
como Empírea decadencia de armonía
que el crepúsculo engalana a su merced.

Guía para una sociedad matriarcal y ecofeminista.


“Los seres humanos serán más felices no cuando descubran la cura para le cáncer, lleguen a Marte, eliminen los prejuicios raciales o drenen el lago Erie, sino cuando encuentren la manera de volver a vivir en comunidades primitivas. Esa es mi utopía.”
Kurt Vonnegut, hijo.
Las sociedades matriarcales no son el simple recuerdo de un pasado mejor y que jamás ha de volver al que hacen referencia feminismos nostálgicos. Las sociedades matriarcales son una realidad de nuestros días, como lo demuestra la existencia de los Mosuo, una sociedad matriarcal situada en torno al lago Lugu, que se encuentra entre las provincias de Yunnan y Sichuan, en el sudoeste de China. En la actualidad cuenta con unas 56.000 personas. O los cuatro millones de Minangkabau que viven en Sumatra Occidental.
Esta guía pretende trazar una serie de reglas básicas para matriarcalizar nuestras vidas. Son tiempos estos de revolución, y el sistema patriarcal capitalista es a todas luces insostenible. Matriarcado o muerte.
1.- La unidad familiar se articula en torno a las madres.
La matriarca es elegida entre los miembros de la familia. Hijos, sobrinos, abuelos y primos viven bajo el mismo techo. Los hijos que vienen se quedan a vivir en la casa materna y son criados entre todos. Así que para tener una familia no necesitas ir a buscar a un extraño, tu familia estará siempre ahí para ti, independientemente de las relaciones amorosas que tengas en tu vida.
“Las personas no deberían casarse, porque el amor es como las estaciones, viene y va.” Yang Erche Namu (Mujer mosuo)
En la actualidad nuestras unidades familiares son catastróficas, precisamente porque se articulan en torno al amor romántico. En este sentido, el matrimonio concertado es una opción más sincera y eficaz de organización social, si nos ponemos reformistas. El objetivo sería establecer núcleos familiares que no tuvieran como base el amor romántico o la pasión sexual.
La familia matriarcal es incompatible con el matrimonio, todos sus integrantes son consanguíneos. Y la sexualidad nunca funda un hogar. Para practicarla debe ir fuera de sus límites. Esto les da la libertad de enamorarse sin correr el peligro de que, si les va mal, pierdan amor y familia al mismo tiempo.
2.- Un cuarto propio.
Las muchachas Mosuo, a la edad de 13 o 14 años, acceden a un cuarto propio. Es una habitación que tiene acceso al interior de la vivienda común pero también tiene una segunda puerta que da al exterior. Las muchachas tienen autonomía total a la hora de decidir quien entra en esa habitación. La única regla es que sus invitados deben marcharse antes del amanecer. Pueden traer a distintos amantes cada noche, o tener siempre el mismo. No se espera ningún tipo de compromiso y los hijos que pudieran concebir serán criados en la casa de sus madres, con la ayuda de la comunidad.
Así que la primera regla para una sociedad matriarcal sería el poder disponer de un cuarto propio, como ya dijo Virginia Wolf. Pero un cuarto propio en el que las mujeres (y por lo tanto los hombres, y todo aquel que no se identifique con uno u otro sexo) puedan follar con tantas personas como quieran.
Ese cuarto propio se llama Babahuago en la cultura Mosuo y quiere decir cuarto de las flores.
3.- Ellas lo hacen mejor.
En las sociedades matriarcales, el trabajo es la responsabilidad de las mujeres. Hay una frase que se repite en las entrevistas que leo sobre los Mosuo, y es: Ellas lo hacen mejor. Las mujeres trabajan mejor, porque su interés no es la acumulación de capital sino el bienestar de las criaturas y de toda la comunidad.
4.- Paternidad múltiple.
Entre los Mosuo, se considera que los hombres tienen responsabilidades paternas no para con los niños que pudieran engendrar en sus visitas a los cuartos de las flores, sino para con los hijos de sus hermanas. La aportación paterna está desligada de la paternidad biológica. En la lengua de los Mosuo, Awu significa tanto padre como tío.
De hecho, los hijos de tus hermanas son hijos de tu misma sangre, es la única paternidad biológica certera que no supone un control de la sexualidad de la mujer. No es posible saber quien es tu hijo biológico si no hay un acuerdo previo de fidelidad.
“Cuando Paul Le Jeune, misionero jesuita del siglo XVII, semoneó a un indio montañes del Canadá sobre los peligros de la infidelidad desenfrenada que el jesuita había observado, recibió en respuesta una lección de paternidad bien entendida. Recordaba el religioso: Le dije que era deshonroso que una mujer amara a otro que no fuera su marido, y que, habiéndose extendido entre ellos este mal, él mismo no podía estar seguro de que su hijo, que estaba presente, fuera su hijo. Él me contestó: “Dices necedades. Vosotros los franceses sólo amáis a vuestros hijos; pero nosotros amamos a todos los hijos de nuestra tribu”.
En el principio era el sexo: Los orígenes de la sexualidad moderna.
Christopher Ryan y Cacilda Jethá.
Paidós. Barcelona 2012.
La base de la sociedad patriarcal es ese control de la sexualidad de la mujer, para que ellos se aseguren la paternidad y así poder dejarles en herencia sus bienes. Cuando las sociedades humanas empezaron a cultivar la tierra y a tener animales domésticos, se creó un nuevo orden social con estructuras de poder jerárquicas, propiedad privada y un cambio radical del estatus de la mujer, que pasó a estar a disposición sexual y reproductivamente del hombre.
Pero este tipo de organización social empezó 8.000 años antes de Cristo, y teniendo en cuenta que los humanos anatómicamente modernos existen desde hace no menos de 200.000 años, hace que ese tiempo se como mucho un 5% de la experiencia colectiva. No es tanto. No lo aceptemos como la única realidad posible, es un invento reciente que funciona fatal.
Allá donde la paternidad no importa mucho, los hombres tienden a despreocuparse de la fidelidad sexual de las mujeres.
5.- Rechazo a la agresividad y gobierno consensuado.
El jefe de cada aldea es un hombre elegido por la comunidad. Una de sus principales funciones es mediar entre vecinos. Ser agresivos, tanto fuera como dentro de la comunidad, los deshonra. La violencia genera rechazo. Cualquier reacción desmedida, especialmente el uso de la fuerza, es mal vista. Lo que en nuestro mundo puede verse como valentía o virilidad, a ellos les resulta intolerable. El término exacto es que los avergüenza. Es por eso que recurren al jefe de la aldea para que imponga su autoridad a tiempo, antes de que las disputas se compliquen.
Los Minangkabau sostienen que no es posible el gobierno, ni de hombres ni de mujeres, ya que la toma de decisiones ha de ser consensual.
Los Mosuo sostienen que los hombres tienen capacidad para tomar las grandes decisiones. Ellas manejan la hacienda, la vida en la propiedad y administran el dinero. Pero tomar grandes decisiones como construir algo que la familia necesita, vender un animal o emprender un viaje no es algo a lo que sean proclives. Es difícil de entender, pero a las grandes decisiones no las consideran importantes.
6.- Los hombres tienen que llevar gorra.
En la puerta que da al exterior de los cuartos de las flores hay un gancho que sirve para que el visitante de esa noche deje su gorra. Así se sabe que este cuarto está ya ocupado. Supongo que si quieres más de un visitante, basta con esconder las gorras. O si esa noche no quieres visita puedes coger una vieja gorra y colgarla en el gancho. Esto son especulaciones mías. De todas formas los encuentros se concretan durante el día.
Siempre he tendió un fetiche sexual con las gorras. Los grandes amantes y amores de mi vida han llevado gorra. Quiero pensar que es un guiño de mi inconsciente al matriarcado.
7.- El respeto a la libertad individual y el rechazo social a los celos.
La costumbre prohibe que en el hogar familiar se hable de amor o de relaciones románticas para así evitar conflictos y celos. Se espera de todo el mundo una discreción extrema. De igual forma que cada persona puede tener las relaciones que quiera, se espera que se respete la intimidad de los demás.
Manifestar celos abiertamente se considera agresivo por lo que implica de intrusión en la sagrada autonomía de otra persona, y en consecuencia, merece ser objeto de burla y escarnio.
“En la ceremonia nupcial de los canela, los novios se tumban en una estera, cada uno con los brazos bajo la cabeza del otro, y con las piernas entrelazadas. Luego da un paso al frente el hermano de la madre de cada contrayente y advierte a la novia y a su nuevo marido que permanezcan juntos hasta que esté crecido el último de sus hijos, y les recuerdan específicamente que no han de tener celos de los amantes del otro.”
Sarah Blaffer Hrdy.
8.- La relaciones Açia, traducidas como “matrimonio andante”.
La mecánica de las relaciones Açia en la cultura Mosuo se caracteriza por un respeto reverencial a la autonomía de cada individuo independientemente de su sexo. Todos tienen la libertad de tener tantas relaciones como quieran y la relación dura mientras las personas lo quieran. Pueden tenerse varias relaciones Açia al mismo tiempo ya sea por una noche o por un periodo largo. Un voto de fidelidad sería considerado improcedente, como un intento de negociación o intercambio.
9. El bienestar de las criaturas como base de la sociedad.
Las mujeres Mosuo dan a luz y se quedan con su hijo durante un año más o menos. Después vuelven al trabajo y la abuela y las tías se ocupan de los cuidados de la criatura. El bienestar de las criaturas es el eje fundamental de la organización social. Se tiende a pensar que un matriarcado vendría a ser lo contrario que el patriarcado: en vez de ser las mujeres las oprimidas, serían los hombres. Nada más lejos de la realidad, es la crianza la prioridad de la sociedades matriarcales.
10.- Ecología.
Los Mosuo veneran el lago Lugu como Diosa Madre, mientras que la montaña que se eleva sobre él, Ganmo, es respetada como Diosa del Amor. La filosofía social de los Minangkabau, en Sumatra, merece nuestra atención por el énfasis que coloca en conseguir el equilibrio con la naturaleza y resolver las diferencias entre las personas.
Casilda Rodrigáñez, en su libro La sexualidad y el funcionamiento de la dominación, nos dice:
“Las relaciones de dominación son una plaga, un veneno mortal, una peste que ha invadido la Tierra y que poco a poco va acabando con sus ecosistemas, empezando por el humano. El ser humano está destruyendo el ecosistema de toda la Tierra en la medida en que ha destruido el suyo propio. No es casualidad que las sociedades que vivían según las cualidades innatas humanas, vivían también en armonía con la madre Tierra.”
Así que represión de la sexualidad, patriarcado capitalista y la destrucción de la Tierra van de la mano.
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*Cuando hablo de mujeres y hombres en esta guía quiero señalar que me refiero tanto a bio hombres y bio mujeres como a personas que transitan entre géneros y que se han apropiado de la definición de hombre y mujer libremente.